Zufiya Zenobia

15 de septiembre de 2009





látigo el arco de tripa
esa noche
perdida voz

decid la impiedad la piedad decid la vergüenza
el paso todo
la guirnalda los puñales, tu bestia hyde

no dejarás
al monstruo la garganta
virgen

las negras cuchillas te nombraron

y ahora, sí, ahora, reina idiota,
las decapitaciones









Frontera

11 de septiembre de 2009





métrica blanca
la de su viaje
abstracto

y un salto inmóvil
-sensualidad del aire-
astilló a muerte

otro espejo




Particiones

9 de septiembre de 2009





I

aceitaron mis pies y esta frente
trenzaron mi cabello con aros de bronce
y ríos sucios

hubo
sólo
una sábana perforada
en la casa de las vírgenes

hubo
la esterilla nupcial


II

los harapos
resplandecían


III

y
luego
a través de las puertas secretas, embozados
prodigadores
de hijos

dieron batalla




Cénit del orfebre






cinceló en el muro la
ceremonia
las grietas un rito la luz sin
luz

y esa noche
el balcón brilló a la luna
por última vez

y entonces los verdugos llegaron

traían un hacha un hada
una virgen amarilla




Caverna

7 de septiembre de 2009





verdad a
medias
tu gesto translúcido
que hoy
leo
con dagas de rubí




Morada

26 de agosto de 2009





A Dolores Etchecopar


la jauría, dijiste,
no huye

sí este cordón
que siempre supe
acierta

las ruedas dejaron de cantar
ladran los cuchillos en media luna
y luego el ojo cae

un diamante en lágrima

persiste
arabesco,
el hacha

ésa es la morada, sobrevivo
arco
en el funeral

cielo equívoco
los itinerarios rojos



Ghoul

23 de agosto de 2009





conduce a los nativos
santiguadores y mamíferos en letargo
por el túnel de avenida Cabildo

devora el Ghoul un último reloj

más allá del cemento
un muerto y
otro
animan
su prez
ante el altar
de la virgencita




Autobiografía

22 de agosto de 2009






debo rescatar el friso de Cronos

idiota
ajada
me atrevo a desmentir la penumbra


y entonces entran los perros






Hijos de la medianoche

7 de agosto de 2009







caen las piedras y después mi ojo
de su cuenco

cuando llegan los buitres






Negociación del lustrabotas

9 de mayo de 2009





Después de la cena la orden era dormir temprano. Tenebrosa siesta larga, el orden. Errábamos en la cocina iluminada los gatos y Mozart y Bergman y la mitología. Un mapamundi junto a la mesa a toda pared, el universo y la historia soleada del Mediterráneo, y en la radio Mimí y Madame B. y Turandot y Norma. Enemigas del olvido, la sugestión y la tristeza del puré con poca sal en inaceptable concierto. Y el encanto ambiguo de mi padre y su ópera, visceral, sin juicio, a la deriva.


De este paraíso no me extirpen, pensé sin éxito y fuera de clave; no arreen al dormitorio a la niña que incomoda y acata la escuela matutina y debe ser perfecta, a toda hora, a esta hora y todas las futuras -se había decretado-.


Ofrecía a Damiano de Piemonte lustrar sus zapatos para el otro día o para toda la semana, midiendo los actos y el camino. Él, satisfecho -nunca sabré si por mi cortesía filial o por el amor a Björling y a Tebaldi y a Callas y a Distéfano y a Gobbi- y cómplice, traía tantos como dictaba el avance de la transmisión, iguales, negros y marrones, jamás deformados por un pie de perfecto arco, acordonados y carísimos porque en el calzado no se ahorra, de su calidad depende la sonrisa.


Negociaba mis noches, indigente, un calco fatal de ésta.



Omphalus

5 de mayo de 2009





el cíclope mira en su ombligo
la fortuna de otro ojo


-el relámpago
ha fraguado
descompone
la gala del verdugo-




La señora de los cinco perros

26 de abril de 2009




La señora de los cinco perros vivía frente a la casa de mis padres, mi niñez.
Eunice dormía crece brilla con un Amstrong de la realeza británica, en Bernal. Suburbio provincial en Buenos Aires, calle arbolada, casa inglesa con listones verde oscuro, tejas color ladrillo y un laurel que hoy habitan otros.

Eunice y su caballero inglés fueron mi modelo de paraíso. Escoltaban a cinco perros en una sala tapizada con maderas de oriente; desde el ecuador de cada recinto hasta el cielo, los cuadros que habían elegido para sus galas.

Me llamaban para las tardes de ópera.
Era a mis diez años.
Eunice me miraba deliberadamente, ojos grises y ademanes de tormenta.

Perseguí ese aire en la torre cada mañana, distante de mis padres.



Rembrandt





paso a paso olvidamos
el molto vivace, la sonrisa
humillada

herrumbre el día,
las luces
que nunca alentó Rembrandt



La ley

11 de abril de 2009




Songe aux prècedéntes
Ils ont terni tout ce qu'ils ont compris.
Henri Michaux


Alba torre o bruna alta:
solo, el émulo artesona la ley.

Hembra contra varón: la madre
pastor
aniquila.

Ni un cadáver
las hace humildes, reinas
-jaque luz-.

Quiebre la siesta perdida
tu nuez.




* Considerar los precedentes
Que han empañado todo lo que han entendido.
(H. Michaux)



Bosque sagrado

30 de diciembre de 2008





aquí
el apacible veneno
no de Escocia ni de Bomarzo


aquí su aria
y la hoja de plata


no es aquí la estampa
la
perseverante dádiva
que prometía
con tu exactitud de agua


el sonido
no fue la voz


otra luna
atestigua en diciembre
la ceremonia
del laurel




Ballesta

12 de diciembre de 2008





se pudre
mi brazo

cabello en danza teje
amarillos
tréboles

no hubo la fronda
que ostenta en mi favor la ballesta

mi lápiz y el pincel claudican

no me rescata
tu elegancia
silenciosa

las rodillas
vagan
trémulas

dibujo lisiado
en contradanza y la risa

otra luna
en diciembre atestigua
la ceremonia
del laurel

su equívoca espesura




Jaque

24 de noviembre de 2008




tu bosque de enebros
no la horca

fallaste -no será
no es-
hondo aire luna
piedra que desdice
y dice

jugué reina blanca y caí sin
muerte
a este caldero
invenerable

ni siervo
ni espejo el río
o amarilla granada
que me eviscere al sol



Juana

21 de noviembre de 2008




usurpa
al bosque río amarillo
el canto las procesiones
después de Juana

flamígera
traduce
cuidados troncos

la pirámide sepulta el nombre

grita Juana Juana calla la plebe
el verdugo
y todos
queríamos
silenciara
la tarde

herencia medioval la carne
taco capitolino

llevo una cruz equivocada

no conozco a Juana si supiera
quién fue Juana

he heredado
el caballo
pira encendida tálamo perfil a tajos

si esta noche
se encendiera un leño
el río amarillo



Pagas

19 de octubre de 2008




En el bosque de álamos
negros
Perséfone
espera

luna a luna

el rapto



Cesáreo

5 de octubre de 2008





el monstruo vuela y ríe
liquen solo en el árbol
alegría láctea
la madre desde un banco de
madera
ausculta-recuerda
el salto
su vahído horizontal

-merecía un cráneo euforme-

para siempre
juega sordo y es el parque
estrépito




Gelio

2 de octubre de 2008




Noches -así habló Aulo en griego-
que la serpiente
alumbra

Se apaga la tarde ática

Incendia tu sol
un hueco celeste
que no habitamos



Reescritura: Vigilia 2

24 de septiembre de 2008




admito la ficción:
he buscado un fruto púrpura

sobrevive al desconcierto
la tiniebla la plaza

en la torre los pájaros
cuando frágil
ha partido
la nave de Ulises

hube urdimbre cerezo encajes
y en la alcoba otra la trama

el gato espía el veneno
los demonios persiguen a la virtuosa
y mis corceles acuden


en la noche única de los tréboles
un hombre indaga mi lloro en el mar


púrpura en el sigilo su norte
la tempestad cae




Texto original 2005



Reescritura

19 de septiembre de 2008




La risa quedó en las paredes. Un talón
fue Estigia y el soplo la luz.
Saben de qué hablo:
de la cornisa
de la lluvia calva.

Entrega una nuez; vuelca una hoja
blanca y hostil.



Me he atardecido.
Una lira se ahogó en mis fuentes.



Texto original 18 de mayo de 2002

Muérdago

13 de septiembre de 2008




nada sabemos pero la noche
registra
el paso pequeño

cruzo la cruz
cruzo la luz
un salón amarillo en la huella te desnudo te labro
desciendo crezco dormís bajo los ciruelos

me rompo al día
y
los capiteles coronan
el cabello trenzado en las manos de tu
muérdago
triste



Saturno




Saturno
no

yace
vencido



la espiga muere
certeza el aire sagrado
y fuego en Ceres fruto de la noche

extirpa a sus monstruos
amarilla tierra

tu volcán
me dice
sí:
tu roca viva implora



Coreuta





voy atada a un hueso


la poesía de salto
su colina feroz
ha sido negada al polvo

a mi casa sin pared



Almuerzo

11 de septiembre de 2008





un rezo come
mi espectro

parece de la locura
reposo

un rezo come de la urna el duende que dice
a los errantes

es mármol callado
una trampa
para que te vistas
desvistas
plegaria blanca dolores
la luz el grito un ademán
de idiota




Incandescencia

10 de septiembre de 2008




duerme ancestro en su jardín
la herencia druida
un título
olvidable

el harapo
maquilla
un rostro:
era camino el tablero su reino
las aguas de Ulises

y luego
la torre
el lecho vedado
la incandescencia

arabesco el pie blanco la cadena áurea

cae seda abajo un hombro
podrido
el carcaj
y los escudos



Pan III

7 de septiembre de 2008




I


es todo lo que prometía
la honda siesta



II


va mi pan
a la calle:

dispuse los restos
para prolijas mieses



III


ellos ajustaron
a perpetuidad
el agosto extremo



IV

verde el lago rojo hiere




La antorcha

4 de septiembre de 2008




Aceptaré la antorcha.


Arrasa, hombre encendido,
la pequeña luna
que me corroe.